Expertos de la UOC recuerdan la necesidad de dormir las suficientes horas cada noche y con la máxima calidad posible

La rutina de dormir pocas horas tiene efectos obvios e inmediatos, como el cansancio o un menor rendimiento mental, pero también tiene consecuencias negativas para la salud que son menos evidentes. Por ejemplo, incrementa el riesgo de desarrollar diabetes tipo 2. Así lo indica un estudio publicado por investigadores estadounidenses tras analizar los resultados de experimentos llevados a cabo con voluntarios. En la celebración del Día Mundial del Sueño el 16 de marzo, varios expertos de la Universitat Oberta de Catalunya (UOC) explican qué se sabe sobre los efectos del descanso nocturno en el uso del azúcar dentro del cuerpo humano y recuerdan la necesidad de dormir suficientes horas cada noche y con la máxima calidad posible.

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Los expertos explican que la diabetes es una enfermedad que provoca que el cuerpo no regule lo bastante bien los niveles de glucosa (azúcar) en sangre, por lo que tiende a acumularse o mantenerse elevada. En el caso de la diabetes de tipo 2, el problema es que el cuerpo no produce la cantidad suficiente de insulina o no la utiliza de forma adecuada. La insulina es la hormona que se encarga de transportar el azúcar a las células para que lo utilicen como combustible.

La diabetes de tipo 2, prosiguen, es la variante de la enfermedad que afecta a la mayoría de los más de 420 millones de personas que la padecen en todo el mundo. Según alerta la Organización Mundial de la Salud (OMS), la proporción de personas adultas con diabetes continúa aumentando y casi se ha duplicado en las últimas cuatro décadas. La enfermedad puede afectar a los riñones, los nervios o los ojos, e incrementa el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares o cerebrovasculares, como ictus.

La genética influye en la tendencia a desarrollar esta diabetes, pero también la vida sedentaria, el sobrepeso y, sobre todo, la obesidad tienen mucho que ver. Ahora, también, las horas de sueño: “Como indica el estudio, tenemos muchos datos que nos dicen que las personas a las que se ha privado de dormir en condiciones experimentales desarrollan resistencia a la insulina”, señala Diego Redolar, neurocientífico e investigador del grupo Cognitive NeuroLab de la UOC.

Fuentes

  1. Redacción Médica
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