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Cómo lograr que tu paciente mejore sus hábitos de salud

Seguro que más de una vez te has desesperado porque tus pacientes entienden lo que les explicas en la consulta, pero cuando llegan a casa parece que se les olvida y no hacen ni caso. Siguen comiendo comida basura y fumando, y el antihipertensivo se lo toman cuando se acuerdan. Lo cierto es que cambiar de hábitos de salud es complicado. Para ayudarte a que la labor educativa que haces con tus pacientes para que lleven una vida más saludable sea más efectiva, te traemos este post.

Informar y aconsejar no es suficiente

Informar a tus pacientes sobre las conductas perjudiciales y lo que deben hacer para mejorar su salud es importante, pero insuficiente. De hecho, si te paras a pensarlo, la gran mayoría de tus pacientes ya conocen las consecuencias de fumar y saben que el ejercicio físico es saludable. Sin embargo, muchos siguen fumando o continúan siendo sedentarios. ¿Por qué?

Cambiar de hábitos es difícil; no basta con disponer de la información, sino que además hay que tener suficiente motivación para vencer las barreras que se oponen a ese cambio. La gente quiere estar sana, pero hacer las modificaciones necesarias para lograrlo es otro cantar. ¿Cómo puedes tú, como médico, ayudarlos?

Estrategias para ayudar a tu paciente a cambiar de hábitos de salud

Existen muchos modelos y teorías que explican los comportamientos de las personas y lo que las mueve a cambiarlos. Explicarlas llenaría muchas páginas, así que nosotros nos centraremos en cuatro técnicas que han demostrado ser útiles y que te explicamos a continuación.

Entrevista motivacional

La entrevista motivacional (EM) es un tipo de entrevista clínica que busca aumentar la motivación intrínseca del paciente ayudándolo a descubrir y resolver su ambivalencia respecto a una conducta poco saludable. Este tipo de entrevista facilita que el paciente reconozca las barreras que se interponen entre lo que hace ahora y lo que considera mejor para su salud, y lo ayuda a querer iniciar el proceso de cambio y a ceer que realmente es capaz de lograrlo.

El paciente es quien decidirá finalmente si quiere cambiar y cómo lo hará. Tu labor como profesional es ayudarle en todo el proceso, para lo cual debes tener en cuenta el grado de motivación del paciente al inicio del proceso: precontemplación, contemplación, preparación, acción o mantenimiento.

La entrevista motivacional se basa en 5 principios:

  • Expresar empatía. Implica respeto, aceptación y comprensión (lo cual no equivale necesariamente a aprobación).
  • Crear discrepancia. Busca que el paciente se dé cuenta de la incomodidad que le causan las contradicciones, las diferencias entre la conducta actual y la que se ajusta más a sus convicciones del paciente. Tu tarea es lograr que reconozca y exprese ese conflicto.
  • No discutir. No trates de convencer al paciente de forma directa, ya que eso genera oposición. El objetivo es que el paciente se autoconvenza.
  • Dar la vuelta a las resistencias. Es preferible no oponerse a los argumentos de resistencia al cambio, sino explorarlos y redireccionarlos.
  • Potenciar la autoeficacia. Para ayudar al paciente a creer en sus posibilidades de conseguir el cambio, puedes destacar los logros conseguidos hasta el momento, por pequeños que sean.

Técnica SMART

Esta técnica ayuda a establecer los objetivos del cambio de conducta. El acrónimo viene del inglés Specific, Measurable, Attainable, Relevant y Timely y define cómo deben ser los objetivos que se proponga tu paciente:

  • Específicos. La ambigüedad no favorece la consecución de los objetivos. ¿Cuánto peso en concreto se propone perder y en cuánto tiempo?
  • Medibles. Ayuda a tu paciente a establecer un objetivo medible: ¿Cómo y cuándo va a medir esa pérdida de peso?
  • Alcanzables. Perder 10 kilos en 1 mes no es una meta fácil (ni saludable, aunque esa es otra cuestión…). Insta a tu paciente a empezar por una meta pequeña y alcanzable.
  • Relevantes. Asegúrate de que el objetivo es importante para el paciente. ¿Por qué quiere perder peso? ¿Cómo cambiará su vida?
  • Con horizonte temporal. Las metas deben tener un plazo. Los plazos cortos funcionan mejor que los largos. Abruma menos plantearse perder 3 kilos en 1 mes que 30 kilos en 1 año.

Técnica de resolución de problemas

¿Qué obstáculos puede encontrar el paciente en el camino y cómo puede enfrentarlos? Por ejemplo, si el cigarrillo que más le cuesta dejar es el que se fuma mientras pasea al perro, tal vez durante un tiempo puede ser otra persona la que pasee al perro.

Para establecer las potenciales barreras, podéis hacer una lluvia de ideas. El paciente planteará las suyas y tú completarás la lista con otras. Después, lo mismo con las soluciones. Dado que el escaso tiempo suele ser un problema en la consulta, esta tarea puede hacerse como «deberes para casa» y trabajarla en la siguiente visita. Si algún obstáculo se presenta insalvable, habrá que reevaluar el objetivo y, si no se encuentra otra opción, incluso cambiarlo por otro.

Autocontrol

A veces, es preferible que el paciente anote en un diario algún elemento del objetivo (por ejemplo, los minutos de ejercicio que hace o los cigarrillos que fuma cada día). Esto facilita monitorizar el proceso y que el paciente sea consciente de cómo va y reflexiones sobre lo que funciona y lo que no.

Explícale que lo ideal es que tome los apuntes justo después de llevar a cabo la acción, ya que así se minimizan los olvidos. Recuérdale también que el seguimiento busca mejorar el proceso, no fiscalizarlo, por lo debe ser honesto en los registros.

Pídele que traiga el diario a cada visita y revísalo con él, celebra sus logros, analizad las dificultades y planead los siguientes pasos.

Como profesional de la salud, tu ayuda es inestimable

Así es: eres el más indicado para motivar y acompañar al paciente en su camino para llevar una vida más sana, prevenir enfermedades y mejorar su salud. Utiliza estas técnicas para promover la actividad física, la alimentación saludable, el cumplimiento terapéutico o la cesación tabáquica, por ejemplo. Ten paciencia y verás como tanto el paciente como tú recogeréis los frutos.

Referencias